Déjanos presentarnos

SOBRE LA FUNDACIÒN 

FUNDACION  VIDA RESTAURANDO FAMILIAS 

Es una Institución sin fines de lucro dedicada al fortalecimiento y apoyo a la familia a través de servicios que fomentan el crecimiento espiritual y moral, servicios psico-educativos con  con una base cristiana, pero si imponer ninguna religion. con la finalidad de eliminar conductas de riesgo que atentan contra nuestro futuro y el de futuras generaciones. Familias que crecen, se desarrollan y fortalecen para crear una sociedad más justa y agradable. "el ser humano no es un ente aislado, sino que es parte de una sociedad, comunidad ecología que se nutre mutuamente".

La familia es el eje central de nuestra sociedad, y como célula primordial de la sociedad le da sentido y orientación a nuestra nación. La familia es definida como dos o más personas que viven juntas y que están relacionados por consaguinidad, matrimonio, adopción o nexos emocionales, y que tienen un historial conjunto. Es en la familia donde la mayoría de las personas encuentran un lugar y la estructura tanto para el desarrollo como para la maduración adecuada.

Es en familia donde la mayoría de las personas celebran sus logros, lamentan sus pérdidas, perpetuarán sus valores, aprenden y mantienen sus motivaciones, experimentan así lo que significa ser humano. Esta responsabilidad que tiene la familia de proveer apoyo y sorporte emocional, económico, social y espiritual es bastante exigente, lo que puede generar tensiones y estrés a veces difíciles de manejar por los propios miembros, lo que amerita la intervención de profesionales.

visión

Contar  con servicios de calidad en Consejería Familiar  y medicina natural, orientados al bienestar integral de las personas, parejas y familias, que logre beneficios sostenibles para superar su condición de vulnerabilidad y propiciar circunstancias para el desarrollo integral de la familia y la sociedad.



DIRECTOR

                                                                        PASTOR 

EDUARDO ZARI 

Estamos llamados a ser sus colaboradores ; en primer lugar, porque fuimos rescatados por El señor, del hoyo en que nos encontrábamos y esto sólo por amor, en segundo lugar, somos consolados por el Señor en cada momento de nuestras tribulaciones. Hay una correspondencia con Dios y con nuestro prójimo, pero desgraciadamente, muchas veces estamos muy ocupados con nuestros asuntos o cosas y somos como el sacerdote y levita de la parábola. Tan ocupados estamos que no atendemos a los que son heridos por problemas abrumadores. Es pues una tarea permanente del cristiano, el aconsejar y consolar a todo aquel que necesita una ayuda. Nosotros estamos en el mundo y vivimos en medio de todas estas personas heridas, son las ovejas del Señor. Esta tarea se convierte en un ministerio para todo cristiano, ya que el paradigma de nuestro quehacer es el ministerio de Jesús, no hay otro.

La consejería debe ser vista y entendida como una gran oportunidad que Dios nos brinda para ayudar a otros. Ser Consejero implica una relación entre por lo menos dos personas. Una de ellas (el consejero) busca ayudar a la otra (el aconsejado) a resolver y anticiparse a los problemas de su diario vivir. En el trabajo de consejería, el consejero cristiano busca aplicar la sabiduría de Dios a los problemas de la vida. El consejero cristiano en su tarea cotidiana se ocupará en ayudar a su prójimo:

  • Cambiar actitudes, acciones o valores;
  • Aprender habilidades, por ejemplo: Cómo relacionarse adecuadamente con las demás personas, cómo comunicarse, cómo estudiar o cómo orar;
  • Reconocer sentimientos de ansiedad, temor, soledad o ira;
  • Entender las causas de los problemas;
  • Tomar responsabilidad por cambios de conducta y de actitudes;
  • Reconocer el pecado, confesarlo y experimentar el perdón de Dios;
  • Tomar decisiones inteligentes;
  • Aceptar ayuda o estímulo y algunas veces dar apoyo a otros;
  • Reconocer y tomar alguna clase de acción con relación a futuros problemas que pudieran surgir; y
  • Aprender a crecer como un discípulo de Jesucristo.